4 de abril de 1984 ... creo ...
Al pasado o al futuro, a una era en que el pensamiento sea libre, desde la era del Gran Hermano, desde la era de la policía del pensamiento, el hombre muerto os saluda.

Mi música

martes, 28 de octubre de 2008

La playa

21:00, la playa se haya cubierta por el frío manto de la noche.Un cuerpo muerto en vida arrastra sus pies por la fina arena dejando un rastro que la vista no alcanza a ver en toda su plenitud.
Su rostro queda embadurnado por las lágrimas, éstas recorren su cara cual caballo de carreras. El sonido de su llanto es desgarrador, los gritos, mezcla de rabia e impotencia se pierden en la inmensidad de la noche, la soledad recoge su lamento y lo transporte hacia donde nadie llega a escucharlo.
Su cuerpo, aletargado, se posa involuntariamente sobre un grupo de rocas escrupulosamente alineadas, formando un mirador perfecto desde el cual quizás alguna joven doncella esperó durante largo tiempo el regreso de su amado.
Observa el horizonte y no ve nada, no ve nada más allá del reflejo de sus ojos, de la luz de su mirada. El agua, la luna, su imagen ... Echa mano a su bolsillo y rebuscando, consigue encontrar su foto, y su llanto se amarga más aún.
La impotencia de haber perdido lo único valioso que había tenido en su vida le impedía pensar con un mínimo de claridad, sus latidos habían alcanzado un ritmo difícilmente sostenible para su cuerpo, y el aire, a duras penas era capaz de rebasar la frágil barrera entre el mundo y él.
Pero, ¿qué importaba el mundo exterior si el suyo propio se había desmoronado como un castillo de naipes?.
De un brinco, recobró la verticalidad, su paso se convirtió en trote, y éste, a su vez, en carrera. La adrenalina recorría cada milímetro de sus venas, alimentando su cuerpo.
Subió a la colina y paró durante un segundo frente a un acantilado, observó la luna, era enorme, nunca había contemplado semejante imagen. En el centro estaba ella, sus ojos negros, su tez morena, su sonrisa inconfundible, mostrando la fragilidad de su belleza.
Sonrió, ¿cómo no hacerlo?, respiró hondo, apretó fuerte la foto contra su pecho, y dejó caer su cuerpo sobre decenas de rocas, su vida se apagó, pero así, al menos, podría estar con ella.