Sus ojos miraron los míos, mis manos, en tu cintura, mis labios, acercándose a los suyos ... y sin violencia, con la dulzura de tu rostro como maña, tu mano se posó en el pomo, deslizó suavemente el giro de su muñeca y se abrió sin ningún tipo de oposición ...
Y ahora que has llegado a mi corazón, lo siento, no podré soltarte nunca
Y ahora que has llegado, es imposible que haga nada que pueda hacerte daño ... siempre que lo necesites, te cuidaré, siempre que lo pidas, te abrazaré, siempre que estés cerca, te miraré, siempre que siga vivo, te querré
Inspirándome en ...



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada